HILDEBRANDO TAPIA TOMA LAS RIENDAS DEL PPC

Un sector del Partido Popular Cristiano (PPC) asume que la crisis sin precedentes que azota a esta organización es también una oportunidad para renovarla y relanzarla con miras al 2018 y 2021.

Entretanto, surgieron diversas versiones sobre los verdaderos motivos de la renuncia de Raúl Castro Stagnaro, a solo seis días de un decisivo congreso partidario en el que planeaba lograr una reelección a la presidencia del partido.

En ese contexto, el dirigente Hildebrando Tapia dijo a este diario que asume la presidencia del PPC en su condición de vicepresidente y que garantizará la realización del congreso del partido (anunciado para este 16 y 17 de diciembre), conforme al cronograma establecido.

EN EQUIPO. “Toda crisis viene aparejada de una oportunidad”, comentó el exparlamentario pepecista Juan Carlos Eguren, un cuadro político que compitió con Raúl Castro por la presidencia del PPC en 2011.

Según Eguren, “es el momento de generar una renovación y reingeniería con un planeamiento estratégico que permita relanzar al partido con miras al 2018 y 2021, pero en el marco de un ambiente de unidad, colaboración, solidaridad y trabajo en equipo”, declaró a la agencia Andina, asumiendo una postura centrista. En una línea conciliatoria, dijo que se debe convocar a todos, incluso a Castro y sus seguidores.

“Haríamos mal en pensar que es momento de cambio de caudillo y que los seguidores de Raúl Castro se vayan o se dejen de lado. Al contrario, es el momento de convocar a todos”.

En cuanto a la renuncia de Castro, piensa que lo hizo pensando en lo más conveniente para el partido y para él mismo. “Raúl Castro es una persona adulta (…) si no, no hubiese renunciado”, acotó.

Según Hildebrando Tapia, si bien hay una renuncia, existe en el PPC una estructura partidaria donde la primera vicepresidencia asume la dirección. “Esto es un partido (…) hay un cronograma, todo sigue en pie hasta el momento”, dijo.

Pablo Secada, pepecista con militancia suspendida, asegura conocer el real motivo de la sorpresiva renuncia de Raúl Castro.

En su versión, “Castro sabía que iba a perder el control de partido” en el congreso y comicios partidarios del 16 y 17 de diciembre, ante un inminente fallo del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) reconociendo la legitimidad del Tribunal Electoral presidido por César Alayo Ramos, rechazado por el buró presidido por Castro.

El politólogo Fernando Tuesta reconoce que el PPC tiene una oportunidad. “Si no lo logran, podríamos estar despidiéndonos de uno de los partidos históricos del Perú”, alerta.

SILENCIO. Tras su renuncia, Castro Stagnaro tomó distancia de todo contacto con la prensa, igual que el secretario general Rafael Yamashiro.