OBSERVAN LEY QUE PROHÍBE CONSUMO DE LECHE EN POLVO.

En la víspera el poder ejecutivo oficializó la observación a la autógrafa de ley que prohíbe el uso de leche en polvo para elaborar leche evaporada.

Según el documento, se estaría prohibiendo el uso de leche en polvo entera, descremada y lactosueros para la elaboración en la industria de la leche fluida, leche evaporada, yogurt, queso y mantequilla de consumo humano directo.

Para el Ejecutivo, si se promulga esta ley se generaría un alza de precios, ya que “restringe la posibilidad de utilizar los insumos importados en el proceso de producción de lácteos”.

Según el documento, tampoco habrá un mayor incentivo a la producción ni los ganaderos tendrán mayores ganancias, pues los mayores precios de los lácteos generarían menor consumo.

Advierten que, además, se afectará a quienes producen leche de soya y otros derivados de productos vegetales que usan el término leche, pues podrían hasta detener su producción, lo que llevaría a que muchas personas pierdan su empleo.

Tratados comerciales

En el documento de observación, el Ejecutivo explica que la prohibición del uso de ciertos insumos importados,  la imposibilidad de llamar leche a derivados de vegetales y la obligación de que los productos lácteos tengan el rótulo “100% leche” vulneran acuerdos comerciales firmados por el Perú como el Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio de la OMC(conocido como OTC).

El OTC obliga a no crear obstáculos innecesarios al comercio internacional y no restringir el comercio, a menos que afecte la seguridad nacional, la protección de la salud o seguridad humana, de los animales y del medio ambiente.

Claramente, para el Ejecutivo, la importación de leche en polvo no atenta contra ninguna de estas situaciones.

Resalta que otros acuerdos, como el Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU, recogen estos mismos principios.

La observación también recurre al Acuerdo General sobre Aranceles de Aduanas y Comercio (GATT) de 1994,  al que el Perú está adscrito y en cuyo artículo III se indica que las leyes, reglamentos y prescripciones que afecten a la venta, la oferta para la venta, compra, transporte, distribución o el uso de productos que prescriban la mezcla, la transformación o el uso de ciertos productos en cantidades determinadas no debería aplicarse a los productos importados o nacionales, de modo que se proteja la producción nacional.