DESPUÉS DE LA RENUNCIA DE PPK, AHORA QUE SE VAYAN TODOS LOS CONGRESISTAS.

Tras  la renuncia del Presidente PPK que ha conllevado a una inestabilidad gubernamental y una crisis política, en cada una de las calles a lo largo y ancho de nuestro país, más de 30 millones de peruanos exigen que todos los congresistas se vayan y de inmediato se convoque a nuevas elecciones generales.

Es así que cada uno de los peruanos le hemos perdido la confianza no solamente a los distintos poderes del estado, incluido al mismo congreso que la república, que en los últimos se ha convertido en una jauría política, que esta segado de poder e interés económicos, de grupos e individuales.

Nuestra premisa que proponemos al señalar que todos los congresistas se vayan a sus casas y se convoque a nuevas elecciones generales, es por los escasos resultados de generar bienestar al país que viene demostrando cada uno de los padres de la patria.

En esta difícil coyuntura, en el camino ha quedado rezagado sin resolver los grandes problemas que aqueja al país; el crecimiento considerable de la inseguridad ciudadana, porque no contamos con una legislación sincera que castigue a la delincuencia.

No contamos con una legislación apropiada en temas electorales que pueda actuar en igualdad de oportunidades para el ciudadano de a pie, por el contrario este poder electoral está abocada a proteger  a los tradicionales grupos políticos que año tras año se perpetua en los senos del poder legislativo y los otros niveles de gobierno.

No existe una legislación apropiada que pueda proteger nuestra producción nacional, por el contrario se han generado leyes para ponerlos a competir en desigualdad con grupos económicos internacionales, quedando solo en vitrina nuestros emprendimientos.

Enumerar la incompetencia de nuestro poder legislativo es largo y tendido, relatar la historia de las viejas costumbres de corrupción en que está sometida el congreso, no es ajeno a nuestra realidad; escuchar a nuestros padres de la patria que solo ellos pueden combatir la corrupción es un sueño utópico; priorizar que nuestros viejos y tradicionales políticos son imprescindibles para sostener un pleno congresal, es faltar el respeto al país.

A ello debemos sumar, que muchos de nuestros padres de la patria que fungen de moralizadores e inmaculados a todo delito, sus legajos delictivos están manchados de corrupción que muchas veces son silenciados por intereses  políticos.

Allí contamos con políticos que en su afán de obtener poder, se convirtieron en cómplices del maltrato de su madre (keiko Fujimori); que mintieron en su hoja pretendiendo tener un legajo académico intachable (Becerril, Acuña, Moises Mamani); que crearon empresas para obtener beneficios del estado (Moises Mamani), que le deben a la SUNAT por ejecución de proyectos   (Salaverry), que se dedicaron a negociar para obtener votos (Kenji Fujimori), que empeñan su palabra y luego está lo echan al basurero (luz Salgado), que atentan contra la libertad de expresión (Mulder) son algunos nombres que resaltan su falta de respeto al país y a sus electores.

Finalmente, ante la falta de moral de los moralizadores y el bajo nivel de aprobación al congreso que se encuentra en menos del 11 por ciento, el clamor de todos los peruanos es pedir que todos los congresistas que se vayan y se convoquen a nuevas elecciones, pese a las contradicciones que señala nuestra maltratada constitución del 93.