El efecto túnel en la conducción: cuáles son sus peligros

Cuando pensamos en ser prudentes al momento de conducir, nos preocupamos por comparar seguros de auto, chequear regularmente el estado del vehículo y respetar las normas de tránsito, pero muchas veces no tenemos en cuenta un factor muy importante. Últimamente, en algunos medios se ha hablado del efecto túnel y de sus peligros en la conducción. A pesar de ésto, muchas personas ignoran todavía qué es o cuáles pueden ser sus efectos y consecuencias. Es por eso que a continuación respondemos las preguntas más comunes relacionadas con este fenómeno y explicamos cómo nos afecta al conducir.

 

 

Campo visual

 

El campo visual es la porción de la realidad que se capta a través de los ojos cada vez que se hace una panorámica del entorno. Se determina por líneas imaginarias que se perfilan dentro de un rectángulo en el cual se ubican todos los elementos contenidos en la escena que se ve. Es decir, es el espacio que abarca la visión cuando se observa un punto fijo. En las personas sanas, este campo tiene aproximadamente entre 140° y 160°.

 

Reducción del campo visual

 

Dentro de este campo visual, los seres humanos aprecian los objetos ubicados en el espacio, la lejanía, sus tamaños, texturas y colores. Al mismo tiempo, pueden distinguir cuáles están más próximos, así como detallarlos y percibir si se encuentran en movimiento o no. Existen varias circunstancias que reducen el campo visual y la nitidez del mismo. Las enfermedades en los ojos, constituyen una de ellas y otro factor muy importante es la velocidad.

 

Efecto túnel

 

Cuando se conduce a una velocidad reducida, se mantiene prácticamente el mismo campo visual que cuando se está quieto; de esta manera, pueden verse no sólo los objetos que se tienen al frente, sino también aquellos que se encuentran a los lados. Se distinguen fácilmente peatones que van a cruzar, bicicletas a los costados o cualquier otro elemento. Al acelerar a 65 kilómetros por hora, el campo se reduce a unos 70°, es decir, a la mitad. Cuanto mayor es la velocidad, menor es el campo visual. Se tiene la sensación de conducir por un túnel al no registrar la periferia, y a ello se debe su nombre.

 

Causas

 

El cerebro humano puede procesar un límite de imágenes por segundo, por lo cual cuando se conduce a altas velocidades el campo visual disminuye. Los objetos de la visión periférica, es decir, todo aquello que se ve a los lados del punto focal, se perciben de un modo difuso al aumentar la velocidad porque el cerebro no puede procesar tantas imágenes en un lapso tan corto de tiempo.

 

Más datos

 

Al conducir a unos 100 kilómetros por hora, la visión periférica se reduce a 42°, si se conduce a 130 kilómetros por hora, se ve disminuida a 30° y si se lo hace a 150 kilómetros por hora, la visión queda restringida a tan sólo 18°. Esto se traduce en una menor capacidad de reacción, ya que los objetos -peatones, animales y vehículos cruzando- sólo aparecen en el campo de visión cuando se encuentran frente al vehículo.

 

Cómo evitarlo

 

La forma de evitar este peligroso efecto es conduciendo a velocidades moderadas, por debajo de los límites establecidos. Cuanto mayor sea el campo visual, más señales e información registra el conductor por lo que su capacidad de reacción aumenta notablemente; reduciendo así el peligro de accidente.