CARAL CUMPLE UNA DÉCADA COMO DE PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD

Este domingo se cumplirá una década desde que la Ciudad Sagrada de Caral fue reconocida como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

“Sufrimos tanto para lograrlo”, recuerda Ruth Shady, quien dirige el proyecto dedicado a este sitio arqueológico.

En la convención sobre patrimonio cultural y natural de la Unesco del 2009, celebrada en París, se votó por unanimidad para incluir este complejo arquitectónico ubicado en el valle de Supe en la prestigiosa lista. 

Esto ha significado, según Shady, que en el continente americano haya surgido orgullo por contar con una civilización tan temprana como las del Viejo Mundo.

Herencia

Para la investigadora, la importancia de Caral va más allá de la belleza de sus manifestaciones artísticas. Declaró a la Agencia de Noticias Andina que lo relevante es destacar cómo supo adaptarse al territorio.

Hizo notar, por ejemplo, que los centros urbanos de esta civilización fueron planificadas para no ser afectadas por fenómenos naturales como El Niño.

Asimismo, resaltó que fue una cultura de paz, pues ninguna de sus ciudades muestra la existencia de murallas. 

Shady señala que la civilización de Caral, por los datos que se han recogido, tuvo su temprano desarrollo gracias a que en su economía se complementaba la agricultura del valle y la pesca marina.

“Gracias a la anchoveta no se sufría de anemia y tenían un desarrollo adecuado”, apuntó.

Indicó que tuvo intercambio con sitios tan lejanos como el sur de Ecuador, el norte de Chile y el Altiplano boliviano, así como con la Selva peruana.

La especialista añadió que falta estudiar más regiones del país para conocer con detalle nuestra historia. No descartó que hayan existido algunos otros puntos de desarrollo simultáneos a Caral, pero que cada uno tuvo su propio ritmo.

Ruth Shady señaló que se necesita hacer mantenimiento a la carretera de acceso a la Ciudad Sagrada de Caral para facilitar su visita. 

El próximo año se agregarán dos sitios arqueológicos al circuito de visitas: las urbes de Lurihuasi y Miraya.