INCENDIO FORESTAL, PELIGRO PARA LA HUMANIDAD

Los incendios forestales que consumen el Amazonas no cesan y sus consecuencias ya empezaron a alarmar a la comunidad científica porque la deforestación, según estudios, cambiaría radicalmente la composición geográfica del ‘’pulmón’’ que produce el 20% de oxígeno del mundo.

Según el científico Carlos Nobre, investigador del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Sao Paulo (Brasil), la destrucción de los árboles provocada por las llamaradas en la Amazonía generaría un fenómeno lllamado tipping point (punto clave) que convertiría este espacio en una sabana.

“Nuestros cálculos muestran que si desaparece entre un 20 y 25% del bosque amazónico, aumentará la duración de la estación seca y la temperatura, y eso puede llevar a que el bosque tropical dé lugar a una vegetación diferente, de sabana”, comentó Nobre.

Es necesario recordar que una sabana se caracteriza por poseer un clima árido, seco y de escasa vegetación, ubicada principalmente en África. Nobre publicó su estudio junto al estadounidense Thomas Lovejoy en la revista Science Advances y en ella detallan que de mantenerse el avance del fuego, bastarían entre 15 o 40 años para llegar a un punto si retorno.

Los científicos estimaron que la transformación del Amazonas a sabana se daría de manera progresiva, por ejemplo, un 50% antes del 2050 y hasta en un 70% posteriormente. Además, Noble señaló que los actuales incendios acelerarían el cambio. “A medida que la desforestación aumenta, el bosque se torna más y más vulnerable y eso puede acelerar el proceso de transformación en sabana. Es decir, el punto de no retorno podría ocurrir antes”, finalizó el investigador brasileño.

El alarmante punto sin retorno

La Amazoníase distingue por ser un ecosistema que genera parte de su propia lluvia porque tiene las condiciones climáticas para realizarlo.

El proceso va de la siguiente manera: al llover, el agua es almacenada en el suelo por las raíces de los árboles, que por la transpiración, la liberan a la atmósfera, formando nubes que desencadenarán más lluvias.

Por los incendios en el Amazonas, estas reservas desaparecerían y la estación seca se prolongaría. Y según el estudio de Noble, la estación seca determinará si se tornará en bosque tropical húmedo o cerrado, con vegetación dispersa y tolerante a la sequía y con menos árboles.

Y en caso de llegar a este punto de no retorno, la nueva vegetación no logrará formar las lluvias que demanda el bosque tropical. “Tendrían que pasar miles de años para que el bosque pudiera reconstituirse”, puntualizó Nobre.