LA VOZ EL PUEBLO, PUEBLO SOBERANO.

Tras los hechos registrados que ha conllevado la disolución del Congreso de la Republica, de extremo a extremo dentro del territorio nacional la población ha festejado la decisión del mandatario nacional Martín Vizcarra, por desalojar del legislativo a los 120 congresistas  que no han respondido a las expectativas del país.

Según voces entendidas de parte del ejecutivo y del legislativo, hoy se encuentran enfrentados, ambos aduciendo la legalidad y defensa de la constitucionalidad y de las leyes peruanas.

Sin embargo la calle considerada como la voz del pueblo, tiene una lectura muy distinta a la opinión de los ex congresistas y los “constitucionalistas de elite” dando fe  que en los últimos años la actitud de los padres de la patria, estuvieron muy lejos de nuestra realidad peruana.

Hasta el momento, el Congreso  no ha cumplido con resolver los principales problemas legislativos del país como: reformular una apropiada legislación para combatir la inseguridad ciudadana, la cuestionada elección de los magistrados del Tribunal Constitucional,  entre otros temas considerados como urgentes.

Por el contrario, sus pretensiones estuvieron orientados al control político del parlamento nacional, obstrucción a políticas de desarrollo promovidos por el ejecutivo; todo ello que ha rebasado el vaso de agua para que el mandatario nacional disolviera el congreso y las calles se convierta en pueblo soberano con su máxima insigne voz del pueblo.

Hoy los entendidos señalan que la crisis política que vive el país, la opinión del Tribunal Constitucional tiene la última palabra; sin embargo nos preguntamos, como es que los magistrados del TC pueden emitir una resolución jurídica, cuando sus funciones han cesado.

Entonces que hacer; no queda otra opción de escuchar la voz del pueblo, tal como lo ratifica en su opinión el Secretario General de la OEA;  la calle grita con ansias contar con nuevos actores políticos, aquellos que tengan el compromiso de resolver los problemas legislativos del país,  que coadyuven al desarrollo sostenido de la población y la valoración de nuestra constitución.

Dejemos de escuchar a la vieja y retardada cuestión de opinión de los desaforados ex congresistas que señalan que la actual coyuntura es un golpe de estado, dejemos de influenciarnos por el despistado Jaime Bayle quien precisa que la decisión del mandatario nacional, es un error político, típico de un mandón.

Es tiempo de retomar la sabia decisión del pueblo, porque en sus aciertos representa la voz del pueblo, pueblo soberano.