EL MUNDO DESCONFÍA DE CHINA

En diversos países crece la desconfianza hacia el Gobierno chino, al que documentos internos y revelaciones de medios internacionales acusan de haber ocultado información sobre el coronavirus. Aunque el presidente Xi Jinping ha negado los hechos, las dudas no dejan de crecer.

Todas las miradas (sospechosas) se dirigen a China. Al pedido de Estados Unidos de comenzar una investigación para descubrir el origen del coronavirus se han sumado otras naciones como Alemania, Australia y Francia, que le piden al Gobierno de Xi Jinping aclarar las dudas que rodean al virus, el cual ha cobrado miles de muertos 195 países, desde que apareció en Wuhan (China) en diciembre.

Donald Trump y su secretario de Estado, Mike Pompeo, insisten en que el virus salió de un laboratorio en China, contradiciendo informes de inteligencia que señalan que no hay evidencia que acredite esa teoría. Un reporte de The New York Times señala que altos funcionarios estadounidenses han presionado a las agencias de espionaje para que busquen evidencia que respalde la teoría de Trump. La agencia Associated Press (AP) publicó un informe del Departamento de Seguridad Interior, según el cual, China “ocultó intencionalmente la gravedad del virus” mientras redoblaba las importaciones de material médico y reducía las exportaciones.