GOBIERNO REGIONAL DE LIMA, GESTIÓN A LA DERIVA….

Otro cambio más si importa, porque esta gestión de Ricardo Chavarría Oria, sigue sin encontrar el rumbo y la estabilidad para dejar huellas en proyectos de impacto para la región Lima.

Pero nada hasta ahora, peor aún a 5 meses de pandemia y con 60 millones de soles en sus arcas transferidas del Estado Peruano exclusivamente para hacer frente a la lucha contra el Covid- 19, que no ha sabido darle el mejor uso en beneficio de los miles de pacientes infectados y fallecidos por este virus. Este dinero aún no se ha visto reflejado en la verdadera lucha por la vida y la salud de los pobladores de nuestra región.

Ahora, otro cambio más en la gerencia general y con ello en varias gerencias y subgerencias del GRL, tanto que ya hemos perdido la cuenta, sólo demuestra una gestión que va a la deriva y amenaza con terminar como la peor gestión regional de los últimos años. Los perdedores al final somos todos y, por supuesto, nuestra región que no tiene ni una verdadera identidad, porque le han perdido el respeto al mandatario regional que funge de mesa de partes de la presidencia de la república. Ojo que no estamos considerados siquiera en las estadísticas que hace el Ministerio de Salud sobre el avance del Covid – 19. ¿El gobernador? Duerme en el sueño de los justos o sufre de alzheimer, porque olvidó de su propio cargo.

Necesitamos una autoridad regional con cojones, que sepa lo que quiere, que tenga presencia política a nivel nacional y sea inteligente para la toma de decisiones a favor de las grandes mayorías. El que tenemos no ata ni desata, una pena.

No necesito ser brujo para vaticinar que el nuevo gerente regional, que viene desde muy lejos y sin conocer nuestra realidad, terminará en pocas semanas yéndose sin pena ni gloria, como todos los anteriores, porque acá no hay un buen “director de orquesta”.

De todas maneras, suerte a los nuevos funcionarios que comenzarán a desfilar en las redes sociales. (Cortesia, Humbert Romero).